Empecemos bien Mayo.
Apostando por cada oportunidad y ganándola, arriesgando la última ficha por ver esa sonrisa todos los días, por esos sueños que deseas cumplir, por entrar en la veintena con nuevas ilusiones.
Bien Mayo,
me he propuesto aprovecharte hasta el último segundo, y si me fallan o follan
en la vida, ten claro que de lo único que me arrepentiré será de no haber
aprendido un poco más de mis propios errores.
Porque prefiero sufrir ahora y
vivir el resto de mi vida como una jodida campeona.