.
domingo, 22 de noviembre de 2015
Cuando apareces por mi mente e insistes en quedarte a pasar la noche en ella.
"Dejarse llevar suena demasiado bien"
Sin frenos, sin ataduras, sin medir las consecuencias. Pero la verdad es que somos débiles.
Débiles y cobardes por no ser capaces de decir: sí, quiero, perderme, contigo, sin ti, ahora, nunca, mañana y siempre.
Nos choca salir de la rutina pero más nos choca tener que acostarnos con ella.
Debería tentar más a la suerte aunque ésta nunca tendrá esa sonrisa tan tuya, besable, mordible y única.
Y es que nunca perderse fue tan excitante. Ahora dejarse llevar va sonando mejor.
Sigue, no pares, sácame de aquí, cierra de un portazo mis miedos. Y déjame que me deje llevar.
-Rocío RF-
viernes, 6 de noviembre de 2015
No querer(te).
No quieras saber, no quieras que te hable, no (me) quieras.
Cada línea que (no) te escribo lleva tu nombre camuflado.
No quieras que te llame ni que lo haga sin la -ll.
No (me) quieras.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)