Buscas desesperadamente algo que no llega.
Algo que sólo está en tu cabeza y que sabes que nunca será para ti.
Eso eres tú, algo que está ahí siempre pero que no te hace feliz.
Y en ese momento te das cuenta de que ese pensamiento es agotador. Está en tu mente noche y día. Quieres mantenerte fría pero no puedes deshacerte de él, insistes en vano, te engañas, lloras.
Maldices el día en que entró en tu vida.
No puedes alejarte pues tiene demasiado poder sobre ti. Controla todos y cada uno de tus sentidos.
Tiene la capacidad de convertir mis sueños en pesadillas.
Es adictivo.
Tú eres adictivo. Sí, lo admito. Eres mi vicio insaciable.
No hay comentarios:
Publicar un comentario